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…un intento para registrar lo que acontece en la trastienda…

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Otra vez los trasvases…

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He vuelto de un viaje que me ha tenido casi un mes alejado de noticiarios y televisiones. Al llegar a España me he encontrado con que el tema de los trasvases ha vuelto a saltar a la luz pública. La chispa que ha vuelto a avivar un debate que humeaba entre cenizas desde hace más de 3 años ha sido la decisión de acometer un trasvase de aguas del Bajo Ebro al área metropolitana de Barcelona.

Hubo un tiempo que estuve muy centrado en estos temas. Fue allá por el 2000. No en vano, en aquellos años acababa de presentarse el Libro Blanco del Agua, un documento técnicamente impecable cuyas conclusiones eran lo suficientemente ambiguas como para que la planificación futura no estuviera hipotecada por las valoraciones técnicas.

Y así fue. En el 2001 el Gobierno de Aznar presentó su PHN, un catálogo de obras hidráulicas que incluía los pantanos del Pacto del Agua de Aragón y el proyecto de trasvasar “sobrantes” del Ebro a todo el arco mediterráneo. La reacción a este PHN no se hizo esperar y fue, como son los problemas hídricos y como muy bien se adjetiva en el LBA, poliédrica.

No voy a entrar en detalle sobre el tema, pues es de sobra conocido. Un par de cosas curiosas son: 1) las reacciones no iban alineadas con los partidos, sino con las regiones; así, se daba la esquizofrenia de que tanto en Murcia como en Aragón los dos principales partidos hablaban discursos radicalmente opuestos que ponían en serio compromiso a los líderes nacionales cada vez que tenían que responder por las soflamas localistas del barón autónomo de turno. Y 2) el discurso científico, poliédrico también, apenas fue considerado.

Cuando hablamos de trasvases, de agua, tendemos a la visceralidad, a pensar más aferrados al terruño, al atavismo fugaz del reflejo del agua en nuestras retinas que se grabó la primera vez que vimos un río. Desatendemos, pues, a la ciencia y la técnica que se esconde detrás del tema, mundo que no es exclusivo del gremio de los ingenieros pues también involucra a economistas, juristas, biólogos, hidrogeólogos, etc.

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Ahora bien, ¿qué decían los científicos y los técnicos sobre el trasvase del Ebro y por qué sus argumentos apenas fueron considerados? Con independencia de los autores del proyecto (técnicos del Ministerio “empujados” por sus superiores políticos, donde las comillas indican literalidad) el proyecto fue sometido a revisión a más de un centenar de “expertos” nacionales en temas del agua (esto es algo habitual en ciencia… uno escribe algo y para que sea aceptado en una cierta publicación se somete al juicio de los “referees”, expertos que dictaminan la adecuación de lo escrito con la categoría de dicha publicación). Estos expertos emitieron sus informes y, curiosamente, más de la mitad eran opuestos al trasvase del Ebro: lo consideraban inviable desde varios puntos de vista: ambiental, social y económico. Su única viabilidad provenía desde el punto de vista técnico.

Estos informes negativos jamás se tuvieron en cuenta, ni siquiera para mejorar el proyecto en sí. Evidentemente, el Gobierno de entonces jamás publicitó su existencia y durmieron el sueño de los justos hasta que Internet, junto con sus autores, promovieron su liberación.

Con los años pasaron muchas más cosas y las razones por las que el PHN y el trasvase del Ebro cayeron no tienen nada que ver con estos informes. Fue una carambola del destino y la lógica política la que propició su derogación. Pero los informes están por ahí y algunos guardan perlas como el de Francisco Javier Martínez Gil, catedrático de Hidrogeología.

Este señor escribió un informe que, per se, es una joya, una alegato de la ciencia frente a la cerrilidad, la estupidez y la manera burda e irresponsable de actuar en política. Frente a la manera prudente de pronunciarse de la ciencia, frente a la consideración de distintas hipótesis que expliquen lo que está pasando, frente al rigor y el compromiso de los científicos, este hombre hablaba de la política en los siguientes términos:

El político profesional, en cambio, suele ver los problemas sociales de otra manera, y en particular los del agua y el medio ambiente. Su actuación es más frívola, menos responsable, más para salir del paso. Suele carecer de visión de futuro. El futuro no le preocupa en exceso, porque piensa que es una cuestión de los que vengan detrás, y que en cierto modo la tecnología se encargará de resolver los problemas de cada momento. No piensa en las pérdidas irreversibles de valores. Su mirada se centra, en general, en la rentabilidad político/social inmediata de su acción, lo que pasa por conservar el poder como primera premisa.

El político se sabe persona de paso, y es consciente de que las reglas del juego le permiten equivocarse. Llegado el caso, sabe también que raramente se le van a pedir responsabilidades administrativas ni penales por sus decisiones precipitadas, erróneas o incluso perversas, siempre difíciles de demostrar aunque el sentido común así las interprete. La Justicia concede a la acción política una amplia permisividad de mal hacer, porque presupone que si se equivoca, la responsabilidad es de la sociedad por haber elegido a sus políticos, dado que sus acciones representan, teóricamente al menos, la voluntad soberana de la mayoría, aunque esa voluntad jamás haya sido auscultada ni le interese auscultarla.

Estos dos párrafos son de una claridad tan diáfana como aterradora. Explican perfectamente por qué se hacen las cosas en política. Y señoras y señores, ya no hay más (uno podría extraer múltiples consecuencias sobre la Política si acepta como válidas estas premisas, pero mejor nos estamos quietos por hoy).

No sé muy bien por qué me he descolgado con esto ahora que ha surgido la polémica del trasvase de Barcelona… lo que quiero decir es que no sabemos muy bien hasta qué punto es lógico, conveniente y razonable trasvasar 50Hm cúbicos a la segunda ciudad de España desde el Bajo Ebro. Pero lo que sí sabemos es por qué lo hacen: porque la lógica política ha llegado a la conclusión de que ésa es la opción que más les conviene.

Por cierto, que todos aquellos que critican esta decisión también se amparan en la misma lógica.

Escrito por Jose

16 de Abril, 2008 a las 4:34 pm

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Carta a un manifestante

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(esta es la versión decente de un correo que le envié a un amigo para explicarle mis motivos por los que no iba a asistir a la manifestación para reivindicar agua que tuvo lugar en Murcia el día 14 de Julio… creo que tiene bastante interés sacarlo en los apuntes, ya que es un tema muy recurrente en las noticias)

Hola amigo.

Sé que esta tarde vas a asistir a la manifestación para pedir más agua del Tajo y que te sorprende mi negativa. Te escribo este correo para exponerte las razones que no me impulsan a asistir y espero que las comprendas.

Cuando afirmas que conoces bien el problema del agua y de la agricultura por tus parientes permíteme que te diga que conoces una visión particular de unas personas muy próximas a ti que tienen una experiencia individual muy respetable, por supuesto. No sé si tus parientes tienen tierras, si tienen agua, si cultivan secano o regadío… La verdad es que no lo sé, pero tampoco viene al caso… es una experiencia de primera mano muy valiosa pero que no puede generalizarse. Para hablar de agua y de agricultura hay que dejarse de tópicos, de diarios como “la verdad”, de consignas políticas y hay que bucear en varios mares que no son nada claros y sí muy intrincados y profundos: 1) la historia, 2) la ley 3) la ciencia del agua: la hidrología y, por último, 4) los hechos.

Mi correo está escrito con ánimo de expresarte mi postura aún a riesgo de cansarte o aburrirte, pero creo que merece la pena intentarlo. Te advierto que no me mueve ninguna motivación política: el político hace lo que puede para mantenerse en el poder e intenta minimizar al máximo sus pérdidas electorales — o maximizar sus ganancias, que es lo mismo. Su lógica es la lógica del voto y siempre se apuntan a la saca que más votos lleva sean “progres” como el PSOE o “fachas” como el PP — aquí en Murcia, la del agua; en Castilla-La-Mancha, la de hundir el trasvase Tajo-Segura; en Aragón, la de no permitir el trasvase del Ebro pero sí que inunden valles pirenaicos con tal de regar lo que sea, aunque sea un desierto como los Monegros que no da ni para comer. Aspiro a que mi argumentación sea casi científica, aséptica y ajena al ruido mediático.

Pero entremos ya en materia; todo empieza con la ley de Aguas de 1985. Esa ley se basa en un principio científico que es “la unidad del ciclo hidrológico” y que tú seguro que conoces bien. Este principio afirma que no es posible distinguir las aguas superficiales de las subterráneas porque conforman una misma realidad — esto es un detalle importantísimo que debes mantener presente — y fluyen por las siguientes venas: los acuíferos en el subsuelo y los cauces — ramblas y ríos — en la superficie. Los cauces están alimentados por acuíferos y los acuíferos están alimentados a su vez por las lluvias y nieves. Los manantiales son las salidas naturales de los acuíferos y éstos existen cuando el acuífero está en equilibrio y goza de buena salud — cuando las entradas coinciden con las salidas, como en la contabilidad de una empresa que marcha más o menos bien.

Pues bien, si la ciencia afirma que no es posible diferenciar estas dos masas de aguas — la subterránea y la superficial — el régimen de propiedad de ambas no podía seguir siendo como el que estaba vigente desde el siglo XIX, donde una asimilación del agua subterránea como si fuera un recurso minero más, implicaba que éstas fueran privadas mientras que las superficiales eran de titularidad pública. Así, en un afán por modernizar la ley y adaptarla a los nuevos conocimientos hidrológicos, la ley de aguas de 1985 demanializó todas las aguas, esto es, las aguas eran a partir de entonces de dominio público.

Esta modificación en la práctica suponía cambiar la titularidad de los pozos privados y que éstos se convirtieran en públicos. Para suavizar esta transición de lo privado a lo público se ideó un sistema concesional: si tú tenías un pozo en una finca antes del año 1986 debías ir a registrarlo en la Confederación correspondiente para que ésta te otorgara una concesión con el fin de explotar el pozo durante un período determinado de años en las mismas condiciones — i.e., sacando la misma cantidad de agua por unidad de tiempo — y para los mismos usos. Si, por el contrario, lo que querías, era abrir un pozo con posterioridad a 1985, lo que tenías que hacer era pedir permiso en la Confederación y que éstos te lo dieran: los técnicos de la confederación te decían dónde pinchar, cuánto extraer y punto.

La situación hidrológica en el año 1985 en la cuenca del Segura no estaba muy boyante y pronto se vio que la demanda existente en 1986 por parte de la agricultura y los usos urbanos excedía las capacidades de la cuenca — aún incluyendo los recursos del Trasvase Tajo-Segura. En este sentido, en el año 1986 se promulga un R.D. Ley — el 3/86 — por el que se prohibe taxativamente la ampliación de cualquier perímetro de regadío en la cuenca del Segura que no estuviera previsto antes de la entrada en vigor de la Ley de Aguas. En otras palabras, se congelan todos los regadíos en el año 1986 y no se permiten nuevas concesiones para usos agrícolas.

Está claro que este R.D. jamás se cumplió y en esto sí estarás conmigo de acuedo. ¿Cuántas hectáreas de nuevos regadíos has visto tú posteriores a 1986? Yo he visto muchas, existe abundante documentación al respecto y varios estudios serios sobre el tema realizados por investigadores de varias instituciones. Lo que se suele utilizar para esto son ortofotografías y toda la tecnología moderna de los SIG.

Pero sigamos… ¿por qué no se cumplió este R.D.? Pues porque era una ley de máximos muy exigente y aplicarla era muy complicado. Algunos motivos por los que la CHS — la agencia que tiene las competencias — no hizo que la ley se cumpliera son:

1) Falta de medios personales, técnicos y financieros.

2) Ausencia de voluntad política: para hacer cumplir esa ley había que ponerse frente a muchos agricultores y propietarios que querían ampliar sus extracciones de agua para regar más superficie. La negativa de la administración hubiera generado una sangría de votos importante. Era una ley impopular.

3) El Tajo-Segura: el trasvase había generado muchas expectativas para nuevos regadíos que sí estaban reconocidos antes del RD 3/86 pero ocurrió que el trasvase trajo menos agua de la prevista. Al venir menos agua de la esperada — una media de 300 hectómetros cúbicos anuales sobre un máximo de 1000 — los que tenían concesiones del trasvase echaron mano de los pozos para regar y la administración no se sentía autorizada moralmente para sancionarlos, ya que esos pozos eran fruto de un error de la propia administración hidrológica: el sobredimensionamiento del Tajo-Segura.

Así pues, se entró en una dinámica de laxitud con respecto a la ley que permitió que en la práctica ésta no se cumpliera — más de 1000 expedientes de denuncia por sondeos ilegales según datos de la CHS. Cada uno iba abriendo sus pozos aquí y allá y tiraron para adelante a ver lo que pasaba. En el mejor de los casos, los pozos se abrían con cierta “lógica” para comunidades amplias de usuarios. En otros, se abrían de cualquier forma y perjudicando los intereses de otros usuarios y esto quizás deba explicártelo aunque seguro que ya lo sabes: si yo abro un pozo en un predio de mi propiedad quizás pienses que esto no afecta a los predios vecinos. Eso es falso. Los acuíferos de los que extraemos agua son amplias esponjas subterráneas que se extienden a lo largo de cientos de kilómetros cuadrados y cualquier extracción en un punto afecta al nivel del acuífero que desciende progresivamente. Se entra entonces en una dinámica de depredación — en economía esto está muy estudiado y se llama la “tragedia de los bienes comunes” — y así, si ves que el vecino depreda, ¿no vas a hacer tú lo propio? Y como la administración no ponía coto… pues es como si les das un bosque de hayas a 10 o 12 leñadores y les dices: tirad para adelante y el que corte más madera en menos tiempo más se lleva… ¿tú crees que los leñadores explotarían el bosque de forma racional, haciendo cortas selectivas y respetando los tiempos de regeneración de la biomasa?

Un caso de especial gravedad es el siguiente: la apertura de pozos en el subálveo del Segura. El subálveo de un río es un acuífero asociado al río que está más o menos bajo el cauce de éste y que se encuentra en estrecho equilibrio con el propio río — por ejemplo, el Sinclinal de Calasparra es el subálveo del río en la vega Alta. Si perforamos un pozo en las proximidades del cauce, lo que hacemos es extraer agua del subálveo y, al quitársela al acuífero, el propio río equilibra esta pérdida del acuífero entregándole aguas superficiales — aunque no de forma simultánea, sino amortiguada en el tiempo. Así, al extraer agua de un pozo vecino al río lo que estamos haciendo en la práctica es quitársela directamente al río. Conclusión: lo que estamos haciendo es robando aguas públicas –recuerda que las superficiales eran públicas y pertenecen a las vegas, a esos regantes tradicionales que apenas pueden regar…

Bueno, ya vamos llegando al final de la historia que te resumo más o menos… el tema está en que hay una AUSENCIA DE GESTIÓN DEL PATRIMONIO HIDROLÓGICO. No hay gestión, y al no haber gestión se genera escasez. La escasez está más relacionada con la ausencia de gestión que con la propia sequía. Escúchame amigo… ¿tú crees que aunque vinieran los 400 hectómetros cúbicos del Ebro el problema se iba a solucionar? Deja que me ría por no llorar: si la propia administración cifra en muchos más hectómetros el déficit OFICIAL, que no real de la cuenca… Ni con toda el agua del mundo íbamos a estar contentos aquí en Murcia si no esclarecemos quién tiene derecho a agua y quien no y para qué la queremos.

Hay una frase de Einstein que me encanta y que afirma: los problemas del presente no pueden ser resueltos aplicando la misma lógica con la que fueron creados. Nada más cierto para esta situación; los problemas que tenemos han sido provocados por enfocarlo todo a aumentar la oferta del recurso — del agua — en lugar de gestionar su demanda. Por otro lado están las consideraciones ambientales y económicas que estoy dejando al margen pero que me ocuparían otro correo como éste… quizás otro día.

Ya termino… no te preocupes. Quizás estés pensando que la exposición que te he hecho está muy bien pero es muy teórica y lo que importa es lo que importa, que son las habichuelas, esto es, el dinero. Para bajar a la tierra, te puedo hablar de casos prácticos y de situaciones surrealistas en Bullas, en Caravaca, en Calasparra, donde quieras… Por ejemplo, en Bullas hay un pozo que es el Corral de Comba; el pozo es ilegal, está denunciado ante múltiples instancias por miembros de la CHS, del SEPRONA, del UCOMA, por Ayuntamientos, por nosotros, etc. El pozo extrae agua del acuífero Ponce-Lavia para regar en Mula “los regadíos más eficientes del mundo”, según Cerdá. Pues bien, este pozo deja secos los manantiales que originaban el río Mula, o sea, que para regar 20 kilómetros más abajo, pues se altera el régimen natural de todo un río, se le convierte en un grifo y ya está. Evidentemente, esto es un delito ya que el río preexistía en relación al pozo y uno no puede apropiarse de caudales públicos. Es claro que, además de ser los más eficientes, también son los más depredadores.

Otro caso casi siciliano es la Architana. Es una finca de Moratalla que tiene una pequeña extensión de regadío y una fuente. La finca vecina — el Chopillo — tiene varios pozos abiertos que están también denunciados y siendo investigados por la fiscalía de Madrid y por la OLAF — la Oficina Europea contra el fraude. Estos pozos del Chopillo han secado los manantiales de la Architana y, lo que es todavía más escandaloso, extraen agua directamente del pantano del Cenajo, que son aguas públicas de los regantes de las vegas por lo que están extrayendo aguas públicas impunemente. Las dueñas de la Architana, entre otros afectados, están llevando un proceso judicial contra el Chopillo pero han recibido amenazas, han sufrido un asalto en su propia casa y les han destrozado muebles y amenazado con pintadas: “la próxima vez os quemaremos a vosotras”.

Un último caso: los “lechugueros” del campo de Caravaca. En las zonas altas de Caravaca varios empresarios han comprado fincas y abierto pozos ilegales que extraen cantidades ingentes de agua para regar hortalizas que apenas tienen salida para el mercado — muchas veces se las come el ganado. Los regantes tradicionales han visto como sus fuentes se han secado y ya no pueden regar como antes. ¿Es por la sequía? ¡Y un cuerno! En la actualidad, ARECA (Asociación de Regantes de Caravaca) engloba a más de 3100 regantes que están en pie de guerra contra la administración por consentir esta pérdida de su patrimonio hidrológico. No creo que ellos vayan a la “manifa” de esta tarde; ellos tenían su agua y se la están quitando delante de sus narices sin que nadie haga nada al respecto.

Bueno amigo, siento el rollazo que te he metido… si vas a la manifestación espero que te diviertas y espero que os escuchen y traigan un poquico más de agua del Tajo para salvar los árboles, pero que sepas que no todos los que piden son “buenos agricultores”, ni todos son “pobreticos”, ni todos tienen las manos tan limpias como ese agua que tanto ansían.

Hasta pronto.

P.S. Nada tengo contra los campos de golf, ni contra los resorts, ni contra el desarrollo urbanístico racional y bien planificado… sólo lucho porque se hagan las cosas bien hechas, porque se aplique correctamente la ley… y por poder seguir bebiendo agua de los manantiales y bañándome en los ríos.

Escrito por Jose

17 de Julio, 2005 a las 11:27 am

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Agua para todos… ¿a qué precio?

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(incluyo aquí como un apunte una intervención en la lista de distribución para los integrantes de la comunidad universitaria de Murcia… la he encontrado repasando viejos mensajes de correo electrónico y me parece muy interesante porque rescata un informe clave en el que se apoya la administración regional para demandar el agua del Ebro… siento recuperar viejos escritos, pero a veces uno no tiene tiempo de más…)

Saludos.

La controversia con el lema AGUA PARA TODOS quizás podría tener fin si a la consigna le añadiéramos la siguiente coletilla: AGUA PARA TODOS, A QUÉ PRECIO?

Uno de los argumentos más utilizados por la administración regional para reclamar el agua del Ebro es su bajo coste en comparación con la desalación. Se da por inamovible el precio de 52 pts/metro cúbico para el agua trasvasada tal y como lo calcularon los técnicos del ministerio.

No obstante, la mayoría de los estudios económicos sobre el precio del agua trasvasada apuntan a costes superiores — desde aquí invito a que alguien me ilumine en este aspecto y me muestre algún estudio que corrobore este precio para el metro cúbico. Entre estos estudios se encuentran los solicitados por el Ministerio de Medio Ambiente cuando el PHN no era todavía ley y sólo era un anteproyecto.

No entraré en detalles sobre estos informes — realizados por científicos de amplia experiencia y trayectoria — porque aquí en Murcia se podría tachar mi discurso de parcial, sesgado y propagandístico. Aún así, existe un trabajo que encargó la Universidad Politécnica de Cartagena — el famoso INFORME BERKELEY — en el que se estudian diversos aspectos relacionados con el trasvase, así como mejoras susceptibles de ser abordadas para completar el proyecto. La administración regional — y los incansables medios de comunicación regionales — nos “vendieron” este trabajo como la prueba fehaciente de que el trasvase era posible, deseable y la solución óptima para traer agua a Murcia. Entre otras frases sacadas de contexto por la prensa regional, se afirmaba “la corrección de los análisis hidrológicos”, “la buena fundamentación”, etc.

Voy ya al grano: en este mismo estudio, financiado por la UPCT y, en última instancia, por la propia comunidad autónoma, se le da un varapalo económico al trasvase de aúpa. Por ejemplo:

The EA states that the average annual cost of water delivered to the receiving regions will amount to 52 pts/m3 in current prices. The experience with water projects in the United States, including the Central Valley Project of California and the Central Arizona Project, has been that they typically end up costing significantly more to construct than was originally anticipated.

Entre las razones que se apuntan para esta “desviación presupuestaria” — por otro lado, tan normales y bien conocidas en nuestra obra pública civil — son:

One reason is that construction takes longer than originally planned, thereby delaying the start of water deliveries; with discounting, this raises the cost of project water. Another reason is that the project may initially deliver less than the full volume of water, and subsequent deliveries may ramp up more slowly than originally anticipated, thereby raising the cost per unit volume.

Les suena esta última razón? Si la pasamos a castellano sería más o menos… “el proyecto puede proporcionar menos recursos de los esperados, por lo que el coste por unidad de volumen trasvasada se incrementa”. ESTO YA NOS HA OCURRIDO CON OTRA EXPERIENCIA ANTERIOR: el TAJO-SEGURA. Este trasvase estaba previsto que proporcionara unos 1000 HM3 al año y sólo nos ha traído de media unos 300 (por razones varias: sobreestimaciones, tensiones políticas, etc.)

Otra perla del análisis económico es la siguiente:

We understand that, in its treatment of electricity costs, the EA report uses slightly different prices to value the cost of power used in pumping project water versus the benefit of surplus hydropower generated by the project and sold to outside users, based on government set rates for different types of user. However, for the purposes of an economic analysis, the electricity used by the project should be valued at its opportunity cost. Consequently, the same price should be used to value both the electricity used by the project and the electricity generated by the project.

En resumen, los autores otorgan un precio distinto al kwh que proporciona el proyecto que al kwh necesitado por éste en los bombeos hacia arriba. Obviamente, la diferencia se toma “a favor” para que el sesgo sea favorable hacia un coste menor — y eso sin incluir los costes de expropiación del embalse de Mequinenza, que es de ENHER y que, en teoría, iba a regular los envíos de agua.

Otro aspecto de importancia fundamental es la calidad del agua trasvasada. Aquí también nos advierten los autores del informe:

The SEA implies that the project water will not be of significantly worse quality than the existing water used in the receiving areas. However, if the quality of imported project water did turn out to be lower, this would impose some economic cost for users that would need to be accounted for.

O sea que, “si la calidad del agua trasvasada desciende, el necesario tratamiento posterior de ésta supondría un coste superior”. Actualmente, la calidad de las aguas en el bajo Ebro deja mucho que desear. Más aún, si se hiciera el trasvase, también se harían los nuevos regadíos para Aragón — es una condición necesaria del proyecto — con lo que todavía empeoraría más la calidad de las aguas trasvasadas por los retornos de fertilizantes y pesticidas (¿les suena esto al Mar Menor?)

Bueno, ya no voy a cansarles más, aunque me quedan dos pequeños puntos. El primero tiene que ver con los “costes de compensación”. Éstos han sido fijados arbitrariamente utilizando los del Tajo-Segura, un trasvase que se realizó en una coyuntura socioeconómica muy distinta. Evidentemente, dichos costes deberían ser actualizados.

One pertains to the compensation cost component of project costs. The cost of compensation is a charge per m3 of water exported that is intended to reflect, at least in part, the adverse environmental impacts within the Ebro River basin as a result of the export of water from the Ebro River basin. In the EA report, this charge was set at 5 pts/ m3; the revenue from this charge is earmarked for funding environmental improvements within the Ebro River basin. However, this is an administratively determined charge, not one based on economic analysis. While the SEA identifies some adverse environmental consequences that will occur in the Ebro River basin, it did not conduct a non-market valuation exercise to quantify these damages in monetary terms, and the proposed compensation charge of 5 pts/ m3 should not be taken as an estimate of the economic value of these impacts. To the extent that these impacts are not mitigated, we recommend that the Spanish government undertake a non-market valuation study to quantify them and incorporate them in the economic analysis.

Lo segundo y último, es la manipulación que se efectúa al hablar de “costes medios”, pues no es lo mismo llevar agua desde el Delta hasta Castellón que desde el Delta hasta Almería. Lo segundo cuesta, evidentemente, mucho más que lo primero. El precio de 52 pts/m3 es un precio medio, pero en realidad el agua cuesta mucho más traerla a Murcia. Esto también aparece reflejado con sus inconvenientes:

Secondly, we should note our concern that, by emphasizing the average cost of water for the overall project, the NHP may intend to set a uniform price for project water throughout the receiving areas. The practice of charging a uniform price for water delivery regardless of the distance and the cost of pumping water from the original source — known sometimes as “postage stamp” pricing — was historically common in Bureau of Reclamation projects, and is used in the Bureau’s Central Valley Project in California, which is heavily subsidized by taxpayers, but not in the California State Water Project, which is not subsidized by taxpayers. However, postage stamp pricing of water violates all principles of economic efficiency. The marginal cost of delivering Ebro River water to users in the service area is likely to vary quite substantially from the northern end to the southern end because of the great distance over which the water must be transported. Given the spatial variation in delivery cost, it would be economically indefensible to employ spatially uniform, postage stamp pricing in this project.

Pues ya está. Sólo quería aportar estos elementos para la reflexión. Éstos y la coletilla final: los costes de desalación siguen bajando y rondan las 75 pts/m3. Esto debería ser suficiente para decantarnos por una u otra opción.

Un saludo cordial a todos.

Escrito por Jose

12 de Junio, 2005 a las 11:20 am

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Murcia no se vende

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Murcia no se vende clamaban al unísono miles de gargantas en la Gran Vía de Murcia para protestar por la política territorial que está desarrollando el gobierno regional de Murcia. Aunque llevamos varios años contemplando la orientación desarrollista de nuestros gobernantes — táctica bastante caduca, burda, simple y propia del desarrollismo de los años 60 — la gota que ha colmado el vaso de la paciencia de los que estamos preocupados — y ocupados — por los suelos, las aguas y los paisajes ha sido la presentación de un anteproyecto de ley para regular lo ambiental en esta región nuestra que cada vez se va pareciendo más a la Sicilia de las mafias.

Se trata de un articulado cocinado ad hoc para que las grandes constructoras e inmobiliarias entren a saco y puedan acaparar suelo del litoral que antes estaba protegido para así urbanizar al máximo. Entre otras cosas — aparte de pelotazos, comisiones y otros fuegos de artificio especulativo — supone la desprotección efectiva de 9 de los 11 espacios naturales del litoral murciano. Se consuma así el entierro bajo la losa de la derogación de todas las conquistas ambientales efectuadas a lo largo de más de 25 años, logros durísimos que se habían concretado en unas leyes de protección que, con sus defectos y virtudes, permitían salvaguardar de la vorágine especuladora ciertos reductos de altísimo valor ambiental y paisajístico.

La magnitud de los proyectos es tal que la mayor parte de municipios afectados por este afán del ladrillo verán duplicada su población, aunque este factor aumenta hasta 5 en lugares como Alhama de Murcia. A este respecto, la posición de los ecologistas es evidente: este crecimiento desordenado, casi cancerígeno, no puede ser bueno para la Región, sus gentes y su medio.

Pero ¿qué dice la gente de la calle? ¿Qué piensa al respecto? La gente ve movimientos de tierras, grúas, albañiles, inmobiliarias, constructoras. En suma, contempla y es partícipe de la efervescencia de un sector que está tirando del carro de la economía regional y que, a corto plazo, presenta cifras espectaculares.

Pero no hay que llamarse a engaño: todo tiene un límite y esta hipertrofia supondrá a medio plazo un descalabro en otros sectores de la economía que se encuentran desatendidos de inversión como, por ejemplo, la industria. Tal y como se expresa en un informe de la OCDE para España, basar la economía en un único sector como el ladrillo es un riesgo con alta probabilidad de descalabro. Y es que pensar que la riqueza contabilizada es riqueza creada es un gravísimo error: una gran parte del producto interior se corresponde con procesos especulativos que reflejan un engañoso crecimiento de las cuentas de resultados. Muchos desconocen que la economía necesita, como la naturaleza, procesos diversos que se coadyuven y potencien; no puede fiarse todo a un único palo pues la apuesta suele salir cara.

Siendo la orientación económica claramente simplista y errónea, hay otro factor que será todavía más determinante para que la gente, el pueblo de la calle, caiga en la cuenta de que están errando en la estrategia. Se trata del tema de las infraestructuras y los servicios sociales. Si las estimaciones demográficas se cumplen, la sanidad y la educación se verán colapsadas e incapaces de atender a una demanda exponencial.

Por otra parte, las infraestructuras se quedarán cortas a todos los niveles: transporte, energía, agua, etc. y está claro que la adaptación a una futura región con más del doble de población que la actual la vamos a tener que pagar todos incluyendo el medio. Se vuelve a cumplir entonces la conocida máxima: socializar costes, privatizar beneficios. Será entonces cuando mucha gente tendrá que rascarse el bolsillo vía impuestos sin haber participado del trozo de pastel, tarta que ya se habrán merendado otros, digerida, defecada y transmutada en todo-terrenos de lujo.

Por último, cuando toda la costa esté salpicada de urbanizaciones y campos de golf, habremos acabado de matar a la gallina de los huevos de oro, léase nuestro patrimonio socioambiental. Me consta que muchos de los nórdicos que vienen a buscar su residencia en España ansían precisamente justo lo contrario de lo que vamos a terminar ofreciéndoles. Si colapsamos el litoral de bullicio, tráfico, contaminación… si dejamos para el recuerdo las calas de Calnegre, las playas vírgenes de Cabo Cope, los detalles inmensos de la fauna y flora de nuestras sierras litorales… ¿quién va a querer venir? ¿No se producirá el efecto contrario? El turista quiere calidad ambiental, quiere el Mediterráneo y no busca masificación, degradación, cemento y ladrillo… Las cosas requieren una escala y este gobierno ha sobredimensionado su ambición, tanto como el tamaño de su bolsillo.

Echando la vista atrás y recordando la paliza que nos vienen dando con el tema del trasvase y del agua del Ebro, cada vez estoy más convencido que el debate nada tiene que ver con la agricultura ni con el agua para todos… Con claridad meridiana aprecio que la verdadera cuestión que hay sobre la mesa es qué modelo de desarrollo queremos para nuestra tierra. Los que nos administran ya han apostado por uno muy poco original, concreto y determinado… ahora se trata de que el pueblo se pronuncie al respecto. Si, aunque no estemos de acuerdo, les dejamos hacer, estaremos permitiendo un nuevo atentado contra la vida en su más amplio sentido perpetrado por la triste, gris y monótona lógica del cemento y el dinero.

Escrito por Jose

5 de Junio, 2005 a las 11:17 am

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